Bienvenido

Una vez obtenido el bachillerato en Bruselas, me trasladé a Ginebra para cursar mis estudios universitarios. Con el título en la mano, trabajé en Suiza, primero en la banca y luego en el comercio internacional. A los 38 años, el resultado de esta primera parte de mi vida profesional se saldó con una depresión y la firme decisión de alinear mi carrera con mis pasiones.


Así es como entré a trabajar en la relojería. En 2001 me incorporé a Audemars Piguet y unos años más tarde me mandaron a crear y dirigir la filial española. En 2010, creé la primera guía crítica de relojería, que se venderá en más de 130 países de todo el mundo. Durante esta fase, mi nivel de coherencia personal mejora, pero todavía queda un pequeño espacio para lograr la congruencia.


Durante este período, además de formarme en PNL, eneagrama, coaching, registros akáshicos, I Ching, escribía cartas a los 2 mayores de mis 4 hijos para transmitirles mi visión de la vida. Disfrutando cada vez más de la escritura, decidí finalmente en 2016 escribir el libro que no podía encontrar en las librerías, ofreciendo respuestas a las preguntas fundamentales de la vida y presentando las principales leyes del Universo. La escritura me ha permitido descubrir mi misión de vida: explorar los misterios de la existencia más allá de dogmas y ecuaciones y compartir mis descubrimientos.


Soy adepto de la polivalencia y de la pluridisciplinariedad: creo que el hecho de diversificar las experiencias y los campos de conocimiento proporciona flexibilidad mental y física además de ser divertido. A lo largo de mi vida, he acumulado experiencias  buceando, pilotando avionetas, capitaneando velero, escalando varios 4000 metros en los Alpes, corriendo carreras de coche, observando y cultivando plantas, árboles, destilando aceites esenciales o fumando un buen puro mirando la puesta del sol desde el porche de mi casa. La meditación cotidiana con el I Ching me proporciona otro tipo de enrequicemiento gracias a la  comunicación con mi alma.


Vivimos en un universo espiritual dónde prima el pensamiento y la consciencia. Concibo el desarrollo personal como el camino de devolución del poder que las creencias colectivas y/o limitativas nos han hecho creer que no teníamos. Somos mucho más potentes y poderosos de lo que nos creemos una vez que hemos abandonando la arrogante y necia convicción de que nos podemos mantener en la ignorancia de las leyes del Universo y, colmo de la ironía, otorgarnos el papel de salvador del planeta que estamos estropeando.


Quiero contribuir con mi aportación a alcanzar más armonía y conocimiento hasta dónde llegue mi capacidad de trasmitir, al mismo tiempo que quiero seguir disfrutando de este planeta empezando por mi próximo reto: cruzar el Atlántico con mi velero.